¿Es cierta izquierda racista? Del antijudaísmo al anticristianismo

09/Abr/2015

Uypress, HebertAbimorad

¿Es cierta izquierda racista? Del antijudaísmo al anticristianismo

La masacre de 148 estudiantes, en su mayoría
cristianos, de la universidad de Garissa de Kenia en manos de yihadistas
somalíes del grupo shebab, en la universidad de Garissa de Kenia, fue
referencia del Papa Francisco en la Pascua.
«Hoy vemos a nuestros hermanos
perseguidos, decapitados y crucificados por su fe en Ti, bajo nuestros ojos o a
veces con nuestro silencio cómplice», acusó el viernes en el Coliseo Francisco,
al final del Via Crucis.
Fue un asesinato contra el conocimiento y la
razón no solo contra la fe cristiana. Fue un asesinato contra el esfuerzo
individual y el progreso.
Me llevó a escribir este artículo cuando la
semana pasada en una tertulia de una radio uruguaya, los dos integrantes de
izquierda de la mesa con evasivas no condenan la masacre. La clásica es
comparar este caso con el de la revista Charle Hebdo culpando a la media que la
matanza de Kenia tuvo menos difusión, de esta manera eluden condenar ambos
casos.
El silencio cómplice es típico de regímenes
totalitarios, pero no en una sociedad
abierta como la occidental. Por eso la falta de declaraciones de condena
de cierta izquierda al terrorismo islámico, a las muertes de cristianos, es
consecuente al silencio de los últimos atentados a judíos en Europa, lo que
hace sospechar de un rascismo dentro de la misma izquierda.
Durante la dictadura Argentina cuando
desaparecían ciudadanos, el miedo predominaba en las calles de Buenos Aires.
Nadie sabía nada. Nadie vio nada. Además la población sale a la calle, en el
año 1982, apoyando al dictador de turno,
Leopoldo Galtierí, una maniobra para desviar la atención al descontento
popular, ante el gran disparate en ese
momento que fue el intento de recuperar la soberanía de las Islas Malvinas.
Los argentinos acumulan, desde entonces, un
sentimento de culpa que ha traído como consecuencia regímenes de dudosa transparencia democrática. No es solo con la
cárcel de los militares causantes de los atropellos, sino la necesidad de una
terapia colectiva de gran parte del pueblo, «un mea culpa» como lo ha
hecho Alemania después de la guerra, solo de esa manera podría traer bienestar
político a la Argentina.
Es el mismo tratamiento que necesita esta
izquierda cómplice que no ha superado los fracasos ideológicos de la Unión
Soviética, China, Camboya y Cuba. Y para que extenderme de las muertes y
cárceles para los que no pensaban igual.
Las palabras del Papa, ante la persecusión y
muertes de cristianos, en Siria, Irak, Pakistán, Kenia, Nigeria, entre
otros, deberían despertar las
conciencias de la amenaza del yihadismo, esta ideología tribal conservadora que
esta en contra del milticulturalismo y la cultura cosmopolita. Nada más
parecido al nazismo.
Cabe recordar el libro, El nacimiento de la
ideología fascista, de Sterhell, Sznajdery y Asheri, donde proponen que el
fascismo nació de la izquierda. Yo agregaría que existen algunos puntos en
común con esta izquierda contemporánea.
HebertAbimorad